BLOGCOMUNICACION

La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda, y cómo la recuerda para contarla

¿cómo se comunican nuestros hijos?

jovenes10.gif
En el blog de Diego Suarez en Clarín, encontré un interesante post donde el autor reflexiona sobre la forma en que se comunican los chicos de hoy.
A partir de su intento de conversación con el hijo de un vecino, se pregunta qué pasa con la capacidad de comunicación oral de estos chicos que dedican muchas horas a chatear con sus pares, arman fotolog o blogs, usan los celulares o la computadora por horas, pero no son capaces de decir más de dos palabras en una charla frente a frente, en vivo.
Podemos decir que ésta es la forma propia de comunicarse de las nuevas generaciones, o incluso que cuando eramos chicos también odiábamos conversar con adultos que no conocíamos o no nos simpatizaban, que se manejan mejor con la tecnología o con sus pares… Pero no deja de ser inquietante este ensimismamiento que se observa en los jóvenes, concentrados en la tele, la compu, el celu, cualquier cosa menos lo que pasa a su alrededor.
Han perdido capacidad de expresión, todo lo dicen resumido, les molesta que los distraigan de lo suyo, cuando se dirijen a un adulto les da lo mismo que sea un padre, un desconocido o el director de la escuela, a todos los tratan por igual, les cuesta hablar con sus padres, pero se exponen abierta y peligrosamnente ante desconocidos a través de un fotolog.
Sin embargo, también es cierto que los chicos no nacen de un repollo, no es que salen así, se hacen a partir de su interacción con las personas que los rodean, el entorno, el contexto cultural, los medios, todos contribuímos a forjar su identidad, por acción o por omisión, con el ejemplo cotidiano.
Y es en este sentido que debemos preguntarnos qué responsabilidad nos cabe, como adultos, como padres, como formadores ¿en qué forma contribuímos a la capacidad de comunicación de nuestros hijos?
El mundo está en continuo movimiento y cambio, y en esa transformación hay cosas que se pierden y otras que nacen o rsurgen. Pero está en nosotros, creo, no dejar morir los valores y las buenas costumbres.

Anuncios

agosto 3, 2007 Posted by | comentarios, identidad, jóvenes, lenguaje | 1 comentario

TONOLEC, al rescate de la cultura oral toba

Acá está el primer video de este excelente grupo argentino, TONOLEC, que fuciona la música tradicional toba con los sonidos electrónicos.
Un album muy recomendable de este joven duo integrado por Charo y Diego, que es presentado como el resultado de dos años de investigación de la cultura toba, tanto en sus expresiones artísticas como en sus modos de vida.

julio 30, 2007 Posted by | cultura oral, identidad nacional, lenguaje, tonolec, Uncategorized | 4 comentarios

Adios al Negro Fontanarrosa

inodoroymendieta2.jpg
Se fue el Negro, rosarino, canalla y mejor amigo de todos sus amigos. Pero nos dejó su ARTE, que nos acompañará para siempre, como siempre.
Sea este un homenaje, desde lo profundo del alma, recordando uno de sus textos:

LA GLOBALIZACIÓN DEL LENGUAJE SEGUN FONTANARROSA

Desde que a las insignias las llaman “pins”, a los maricones “gays”, a las comidas frías “lunchs” y a los repartos de cine “castings”, Argentina no es la misma… Ahora es mucho más moderna; durante muchos años, los argentinos estuvimos hablando en prosa sin enterarnos. Y lo que todavía es peor, sin darnos cuenta siquiera de lo atrasados que estábamos. Los chicos leían revistas en vez de “comics”, los jóvenes hacían asaltos en vez de “parties”, los estudiantes pegaban “posters” creyendo que eran carteles, los empresarios hacían negocios en vez de “business” y los obreros, tan ordinarios ellos, a mediodía sacaban la fiambrera en lugar del “tupper”. Yo, en la primaria, hice “aerobics” muchas veces, pero en mi ignorancia, creía que hacía gimnasia.
Afortunadamente, todo esto hoy cambió; Argentina es un país moderno y a los argentinos se nos nota el cambio exclusivamente cuando hablamos, lo cual es muy importante…
Cuando estudiábamos con todo para dar un parcial en la facultad, decíamos “estoy hasta las bolas o hasta las manos” cuando en realidad, no nos dábamos cuenta de que estábamos “a full”, que queda mucho más paquete y es un “wording”. Mucho más simple ¿viste?
Cuando decidíamos parar un poco para comer o tomar algo, decíamos “la cortamos y vamos al bar a comer unos carlitos o panchos”; éramos tan ignorantes que no nos dábamos cuenta que en realidad estábamos haciendo un “break”; y ahora somos más piolas: vamos a Mac Donald’s a comer unos ” burgers”… No es lo mismo decir “bacon” que tocino, aunque tengan la misma grasa, ni vestíbulo que “hall”, ni jugar al polo con ventaja que con “handicap”.
Las cosas, en otro idioma, mejoran mucho y tienen mayor presencia. Desde que Nueva York (sorry NEW YORK) es la capital del mundo, nadie es realmente moderno mientras no diga en inglés un mínimo de cien palabras. Desde ese punto de vista, los argentinos estamos ya completamente modernizados. Ya no tenemos centros comerciales: ahora son todos “shoppings”.
Es más, creo que hoy en el mundo no hay nadie que nos iguale. Porque, mientras en otros países sólo toman del inglés las palabras que no tienen porque sus idiomas son pobres, o porque tienen lenguajes de reciente creación, como el de la Economía o la Informática, nosotros, más generosos, hemos ido más allá: Adoptamos incluso las que no nos hacían falta, lo que demuestra nuestra apertura y nuestra capacidad para superarnos. Tomando otros ejemplos, ya no decimos facturas, sino “cookies”, que queda mucho más fino, ni tenemos sentimientos, sino “feelings”, que son mucho más profundos.
Y de la misma manera, sacamos “tickets”, compramos “compacts”, usamos “kleenex”, comemos “sandwiches”, vamos al “pub”, hacemos “footing” (nada de andar caminando así nomás) y los domingos, cuando vamos al campo (que los más modernos llaman “country”) en lugar de acampar como hasta ahora, hacemos “camping”. Y todo ello, con la mayor naturalidad y sin darle apenas importancia.
Los carteles que anuncian rebajas, dicen “Sale 20% Off”. Y cuando logramos meternos detrás de algún escenario hacemos “backstage”. Obviamente, esos cambios de lenguaje han influido en nuestras costumbres, han cambiado nuestro aspecto, que ahora es mucho más moderno y elegante, es decir, más “fashion”.
Los argentinos ya no usamos calzoncillos, sino “slips” o “boxers” y después de afeitarnos, usamos “after shave”, que deja la cara mucho más suave y fresca que la loción berreta que usaba mi abuelo. Tampoco viajamos más en colectivo sino en “bus”; ya no corremos: hacemos “jogging”; ya no estudiamos, hacemos “masters”; no estacionamos, utilizamos el “parking”.
En la oficina, el jefe ya no es el jefe, es el “boss” y está siempre en “meetings” con las “public relations” o va a hacer “business” junto con su secretaria, o mejor, “assistant”. En su maletín de mano, a diferencia de los de antes, que estaban repletos de papeles, lleva tan sólo un teléfono, una “laptop” y un “fax-modem”; minga de agenda de papel: ahora es una “palmtop”… Aunque seguramente la secretaria es de La Boca, hace “mailings” y “trainings” y cuando termina el trabajo va al gimnasio a hacer “fitness” y “aerobics”. Allí se encuentra con todas sus amigas assistant del “jet set”, que vienen de hacerse el “lifting” y con alguna “top model” fanática del “body-fitness” y del “yoghurt light”. Y cuando van a un “cocktail” piden “roast-beef” que, aunque no lo creas, es más digestivo y engorda menos que la carne.
En TV nadie hace entrevistas ni presenta como antes. Ahora hacen “interviews” y presentan “magazines”, en lugar de los programas de revistas que dan mucha más presencia, aunque parezcan siempre los mismos. Si el presentador dice mucho O.K. y se mueve todo el tiempo, al magazine se lo llama “show”, que es distinto que un espectáculo. Y si éste es un show porno, es decir tiene carne, se lo adjetiva “reality” para quitarle la cosa podrida que tiene en castellano. En las tandas, por supuesto, ya no nos ponen anuncios, sino “spots” que, aparte de ser mejores, nos permiten cambiar de canal o sea hacer “zapping”.
El mercadeo ahora es el “marketing”; las franquicias comerciales, “franchising”; el mercadismo,”merchandising”, el autoservicio, el “self-service”; el escalafón, el “ranking”; la carne, “steak”; el representante, el “manager” y la entrega a domicilio, el “delivery”.
Ya no hay cuentapropistas sino “entrepreneurs” y el viejo y querido margen entre la compra y la venta se llama “mark up”. Y desde hace algún tiempo, los importantes son “vips”, los auriculares, “walk-man”; los puestos de venta, “stands”; los ejecutivos, yuppies”; las niñeras, “baby-sitters” y los derechos de autor,”royalties”.
Y por supuesto ya no pedimos perdón: decimos “sorry” y cuando vamos al cine no comemos pochoclo, sino “pop-corn” que es más rico. Para ser ricos del todo y quitarnos el complejo de país tercermundista que tuvimos algún tiempo y que tanto nos avergonzó, sólo nos queda decir “siesta” con acento americano, que es la única palabra que el español ha exportado al mundo, lo que dice mucho a favor nuestro…
COMO DIJO INODORO PEREYRA: “YA NO QUEDAN MÁS DOMADORES. AHORA TODOS SON LICENCIADOS EN PROBLEMAS DE CONDUCTA DE EQUINOS MARGINALES… ”

julio 20, 2007 Posted by | adios al negro, comentarios, globalizacion, identidad nacional, lenguaje | Deja un comentario