EL CHAMAMÉ
Digno representante de la alegría del litoral, enraizado con la raza guaraní y antiguas danzas cortesanas, al compás de la “verdulera” el chamamé ha sabido ganarse un lugar de preferencia en el folclore argentino.
Digno representante de la alegría del litoral, enraizado con la raza guaraní y antiguas danzas cortesanas, al compás de la “verdulera” el chamamé ha sabido ganarse un lugar de preferencia en el folclore argentino.
Argentina es un país riquísimo en materia de territorio. De Norte a Sur y de Este a Oste cuenta con una enorme variedad de geografías y paisajes, así como de culturas y costumbres que representan los distintos matices de nuestra identidad nacional.
Al sur el frío, la nieve, los glaciares, los gigantes molinos eólicos y las torres de extracción de petroleo dominan una tierra árida por momentos y verde y aromática en otros.
Al norte las culturas originarias, las artesanías, el tren de las nubes, las llamas y las ovejitas al costado del camino con su pastorcito, el colorido y los instrumentos de viento conviven con la majestuosidad de la cordillera y el cerro de los siete colores.
Llendo al este el bramido de las cataratas, las suaves ondulaciones de terreno rojizo, las plantaciones de algodón, yerba, cítricos, los ríos y sus peces reviven al son del chamamé y el maravilloso “cantito” al hablar de su gente.
El oeste con sus viñedos, sus acequias, la majestuosidad de los cerros y montañas, sus microclimas y la calidez de la gente, siempre dispuesta al comentario amable, al compartir y confiar en los otros.
Lugares para ver, disfrutar, sentir con el alma.