Tita Merello: el recuerdo de una grande
Tita Merello, seguramente la más importante artista popular que dio Argentina, emblema del arte popular y masivo, falleció hace un lustro, el 24 de diciembre de 2002, a los 98 años, a raíz de un paro cardiorrespiratorio en una habitación en la Fundación Favaloro, donde años antes había sido hospitalizada por algunas complicaciones en su salud y en donde vivía por recomendación del reconocido cirujano.
Nacida el 11 de octubre de 1904 en un conventillo del barrio de San Telmo, bajo el nombre de Ana Laura Merello, tuvo una niñez dura, que la llevó a trabajar desde los 10 años, hasta que inició su carrera artística en los años 20 en el teatro de revista.
Tita debutó en el teatro de revista en la compañía de Rosita Rodrigo -que presentó en el teatro Avenida la obra “Las vírgenes de Teresa”- cantando una canción que el público rechazó con una silbatina.
Su llegada al cine se produjo en 1933, cuando participó en “Tango”, de Luis Moglia Barth, el primer largometraje argentino sonoro, e interpretó en el patio de un conventillo a una porteña que parecía una representación de sí misma
Merello se convirtió, a fuerza de sufrimiento, trabajo, talento y voluntad, en una artista muy respetada y querida y en un símbolo de la mujer moderna, independiente y comprometida con las circunstancias sociales que le tocó vivir.